A sólo dos horitas en ferry (en invierno), Tallin, capital de Estonia parece sacado de un cuento. (Y no lo digo sólo yo, que ya lo dijo la gran "Rosa de España" cuando estuvo cantando por allí su "Europe is living a celebration").
No era la primera vez, ya había estado en verano, pero ahora, tan Navideño, me gustó un poquito más.
En la plaza del ayuntamiento había un mercado medieval con un árbol gigante en el medio (muy bonito, pero desgraciadamente cortado para la ocasión). Me dio la impresión de que iban cortando las ramas del gran árbol para convertirlo en "arbolitos de Navidad". Aunque triste, al menos hará felices a bastantes familias.
¡Vimos hasta una boda! y os puedo asegurar que la novia iba "carámbano" del frío que hacía.
Así estaba Tallin navideño:
Y así la vimos en Verano:
A la vuelta disfrutamos de otro cuento, no sé si de risa o de terror.
Los finlandeses, grandes bebedores, viajan a Tallin varias veces al año para proveerse de alcohol barato.
Y así vuelven:
Nota.-
El otro día al entrar al blog desde otro ordenador me dí cuenta de que las fotos salen cortadas. Nuestro ordenador tiene una pantalla bastante grande y a mí me salía perfecto.
Lo siento y con vuestra ayuda trataré de evitarlo en ocasiones posteriores.




